27 de diciembre de 2011

¡FELIZ 2012!


Muchas veces el ser humano obra sin pensar en sus consecuencias.
La lucha por el poder, la mentira, la avaricia, la envidia…  todo ello lleva al sufrimiento  de las personas que nos rodean.
Pienso que obrando con el corazón todo sería distinto.
Por eso para este año nuevo, deseo que cada cual reciba lo que en justicia le corresponda.