13 de diciembre de 2011

Y EL CIELO NO QUISO ESPERAR...

No quiso esperar a que te disfrutáramos, te quiso allí donde las almas puras  merecen estar... pero es tan triste... no poder tocarte... no poder verte... no poder compartir alegrías... penas... 
Cuatro años Mariela y aún me parece mentira.
Quisiera contarte tantas cosas... pero desde tu estrella se que estás enterada de todo.
Hoy cuatro años después de tu marcha tienes una nueva compañía, ya sabes... la tita ya está ahí contigo. ¡Cuanta familia junta! Os mando un besillo grande para todos pero especialmente... Ya lo sabes.